Aquí la historia completa de "Pegando Historias con Lápiz Adhesivo Dixon"

Cuando despertó, no reconoció el lugar. Parecía que era una especie de desierto pero afortunadamente no sentía sed. Lo que le invadía era una gran curiosidad por saber dónde se encontraba. Así que se incorporó y decidió explorar. Fue en ese instante, cuando a lo lejos vio algo que brillaba y se dirigió hacia esa dirección…

Y a cada paso que daba sus pies dejaban unas huellas con destellos plateados que luego de unos segundos se convertirían en esferas de color arco iris las cuales guardó en su bolso, aun no sabía que significaban pero no parecían peligrosas, lo que no entendía es si era un sueño o estaba viviendo una gran aventura, seguía sorprendid@, sin embargo siguió hasta lo que parecía un gran cubo que brillaba sin parar. Por un segundo su respiración se detuvo al ver que el camino parecía alejarse más, fue entonces que miró hacia atrás y vio que alguien l@ seguía. Era una especie de animalito esponjoso, se asustó y cuando volteó de nuevo a su camino, ¡se topó con un hada!… la cual con su voz alegre empezó a decirle…

-“¡Por fin te encuentro!, ven acompáñame, nuestros amigos están en problemas y eres la única persona que nos puede ayudar”. Temeros@ no sabía qué decir. En eso una tormenta de arena se aproximaba. -¡Corre!, dijo el hada. Tomados de la mano corrieron hacia el norte, hasta que se toparon con un feroz río que no podían cruzar, fue cuando recordó aquellas esferas de color arcoiris que recogió. Las aventó al río formando un puente por el cual pasaron. La tormenta de arena de desvaneció en el río. -!Hola me llamo Dixin! Dijo el hada -¿Y tú?...

Soy Barush, un gusto. Gracias, estuvo de locos esto de la arena, por un momento pensé que no saldríamos de esta tormenta, estuvo cerca. Oye, ¿eres mi guía?. -Así es-, juntos ayudaremos a nuestros amigos pero debemos mantenernos juntos ya que…

Este lugar está lleno de sorpresas y juntos encontraremos la salida para que pronto puedas regresar a casa. Caminaron por un rato, el viento estaba helado y la oscuridad de la noche comenzaba a caer; -será mejor buscar donde pasar la noche- dijo el hada. Miraron a su alrededor y no se veía nada, siguieron caminando hasta que a lo lejos miraron unas luces que se acercaban. Eran unas hermosas luciérnagas las cuales sonrientes les dijeron…

¿Están perdidos? Están muy lejos de casa. Vengan, sigan el camino y encontrarán un lugar para descansar, comer y beber algo. En ese momento recordó que no había comido nada durante todo el día y comenzaron a caminar sobre esta avenida improvisada marcada con la luz de miles de luciérnagas. Barush admiraba lo hermoso que lucía todo bajo esa luz, pero también se preguntaba si había una razón para estar ahí ¿qué tenía que encontrar o a quién?, y ¿cómo podría él ayudarlos? Todas sus preguntas se vieron interrumpidas por un gran estruendo que venía de su estómago hambriento, seguido de una gran carcajada del hada Dixin que le dijo comamos algo, ya mañana todo se resolverá…

Barush se relajó por un momento, los dos pasaron una noche tranquila pero sin saber que pasaría a la mañana siguiente. Las luciérnagas los habían llevado a una dimensión desconocida, no sabían dónde se encontraban. ¿Por qué las luciérnagas hicieron? – se preguntaba Dixin, el hada. Tal vez habían sido enviadas por alguien más… Comenzaron a caminar buscando una salida, tratando de saber que tenían que hacer ahí, el hada lanzó destellos de luz para poder ver algo, todo a su alrededor se iluminó mostrando un lugar hermoso escuchando una voz qué les decía, “los estaba esperando”…

Voltearon hacia todas partes, buscando de dónde provenía la voz. Era un hombre bien parecido, vestido totalmente de color negro, muy imponente, el cual les dijo que para salir de ahí necesitaban resolver un acertijo: -"¿Qué es lo que está parado en cuatro patas y te ayuda a pasar del otro lado?”. Entonces comenzaron a pensar en la posible solución....

Barush y Dixin juntos comenzaron a pensar para poder descifrar el acertijo. Barush sabía que estaba muy cerca de llegar a casa. El hombre vestido de negro les pregunto que si sabían la respuesta. Barush y Dixin muy confiados le dijeron que la respuesta era “un puente”. ¡Muy bien! les dijo el hombre, pueden seguir… Este empezó a mandar destellos de luz y aquella dimensión desconocida empezó a tomar forma. Barush y Dixin vieron a su alrededor un hermoso valle junto a un río en el cual estaba un gran puente. En medio del puente había…

Un cocodrilo de dos cabezas, los dos sintieron muchísimo miedo y comenzaron a correr, pero el cocodrilo estaba detrás de ellos. Barush sólo pudo ver unos enormes ojos amarillos y ver las fauces de la bestia cerrarse cuando de repente sintió que un líquido pegajoso le escurría de su brazo, Barush se asustó y al mirarse vio que era...

Muy resistente. ¡El hada recordó recordó que tenía poderes! Así que convirtió ese líquido pegajoso en una barra de pegamento muy poderosa con la cual dejaron al cocodrilo pegado por siempre. Dixin con sus poderes, hizo que Barush volara y así se libraron de esa bestia. Mientras volaban juntos, las luciérnagas se acercaron a saludarlo y de cierta manera, a despedirse de él. Desde arriba Barush pudo darse cuenta dónde estaba. Ese lugar lo había visto en sus sueños ¡y pudo estar ahí! El hada se despidió de él y Barush le agradeció por esa gran aventura. Más tarde despertó, ¡estaba en casa! “Fue un sueño?” - se preguntó. “Pero qué gran sueño”. Se dispuso a hacer otra cosas cuando se dio cuenta que algo brillaba en la repisa de su recámara, se acercó y eran brillos de Dixin. Barush sonrió.

FIN

Luis Flores